miércoles, 13 de diciembre de 2017

CineRunner: FAIR PLAY


Título Original: Fair Play
País: República Checa
Año: 2016
Dirección: Andrea Sedlácková 
Guión: Irena Hejdová, Andrea Sedlácková
Música: Miroslav Zbirka
Fotografía: Baset Jan Strítezsky 
Reparto: Judit Bárdos, Roman Luknár, Anna Geislerová, Ondrej Malý 
Duración: 100 min. 


GÉNERO: Drama. Deporte. Atletismo. Años 80. 


SINOPSIS: Anna pelea por clasificarse para los Juegos Olímpicos de los Ángeles. La joven se entrena día tras día bajo la supervisión de su preparador, hasta que gente de las altas esferas políticas descubren su talento y deciden acelerar su carrera. Así es como Anna entra a formar parte de un proyecto de investigación de esteroides anabolizantes ilegales auspiciado por el estado. La atleta no tardará en darse cuenta de lo que de verdad ocurre cuando empiece a padecer los efectos negativos para la salud que tiene la ingesta de tales productos.


LO MEJOR: Película que narra implacable el oscuro mundo del atletismo en los años 80 en los países del este. Deportistas que aman su deporte, sienten que no pueden vivir sin él pero que sus sueños los ven manipulados por los gobernantes con el único fin de ser los mejores del mundo, sin importar la forma de conseguirlo. Es increíble el poder que tienen sobre nosotros, a la par que carencia de principios. 

Técnicamente, es cine sin alardes pero contundente debido a su frialdad y la de sus interpretes. La atmósfera pretende representar la soledad del deportista frente a todo lo que le rodea (entrenadores, familia, etc.)

Deportivamente, refleja muy bien la forma de entrenar de años anteriores cuando aún no estábamos rodeados de tecnologías y la austeridad y la imaginación eran las protagonistas.


LO PEOR: A la vez que para unos puede ser un punto a favor, otros verán su ritmo pausado y lento, algo negativo. No es una película fácil de ver y si esperan escenas de competiciones deportivas, se equivocan de cinta.




RESUMIENDO: Relata una historia deportiva con trasfondo político. Película muy seria de las que te dejan un sabor amargo, por la crudeza de su mensaje. En estos momentos, que vivimos la eliminación de Rusia en las competiciones atléticas, su visionado es una buena elección tanto para adentrarnos en la historia reciente como para entender la encrucijada en la que se encontraban muchos deportistas. 





miércoles, 29 de noviembre de 2017

XII Carrera de Montaña Mularroya (26km 846 D+)

Después de mi accidentada participación en "Haria Extreme Lanzarote", aún me quedaba una misión por cumplir este 2017. Estaba apuntado a una prueba ya mítica en el calendario zaragozano de trail: XII Carrera de Montaña Mularroya que se celebra en la Almunia de Doña Godina.

Si leísteis mi aventura por tierras volcánicas, sabéis que me vine con una fisura de costilla provocada por una tonta caída. Durante la semana posterior he estado de reposo y tomando nolotil. Incluso el sábado, al levantarme, me asusté ya que oí: ¡Clack! en mis costillas al desperezarme. Fui a urgencias, me hicieron radiografías pero no vieron nada raro, solo me cambiaron la medicación a enantyum.

El caso es que a Mularroya ya estaba apuntado y quería finalizarla porque así completaría la "Trail Series Zaragoza", con sus consiguientes regalos. En este momento empezó una ardua pelea entre mis angelitos y diablitos por intentar llevarse el gato al agua. Los que me conocéis, sabéis de mi predilección del rojo sobre el blanco. La balanza estaba decantada pero los personajillos de la aureola no se iban a rendir. 

La mañana amaneció igual de dubitativa. Mi idea era ir a la Almunia a por la bolsa del corredor ya que la había pagado. Por si acaso, presionado por mis diablitos, me llevé la mochila con la ropa de ANDANDAEH. Yo me pregunto: -¿Porque le doy tanta intriga si ya sabéis como va a acabar todo esto? -.

En cuanto llegué al polideportivo donde se repartían los dorsales, empecé a juntarme con compañeros y las ganas de correr empezaban a aumentar. Ninguno de ellos me aconsejaba no correr, es más, me alentaban a finalizar. En verdad, somos todos un poco "demonios". ¡No se hable más! Me enfundo las mallas y a ser FINISHER. ¿Somos hombres o ratones? - me dije, autoengañándome. 


En la recta final

La carrera empezó y yo me situé al fondo del pelotón. Iba a correr pero sin hacer tonterías. El medicamento me tapa bastante el dolor (A parte de dejarme adormilado todo el día). El perfil del recorrido se amolda perfectamente a mis características. Mucho falso llano al principio y acabando con bajadas por pista sin nada de dificultad técnica. Físicamente, notaba las piernas pesadas después de la Ultra del sábado pasado. Las costillas molestaban pero mientras fuera en llano o subida, se podía aguantar.

Me costaba ir con el freno echado, pero era lo que tenía que hacer. Aún con todo, por inercia, al ver a corredores por delante, les intentaba dar caza e iba sobrepasando uno tras otro. Después del primer avituallamiento (7km) llegas a la senda de la Acequia del Convento. En este tramo fui con bastante miedo porque era un camino muy estrecho. Lo que me faltaba para rematar la faena era otra caída. Tenía que estar muy atento.

Al llegar al Vértice Geodésico, punto más alto del recorrido (735m) solo quedaba descenso salvo 2 pequeñas tachuelas. La bajada por pista la llevaba bien, al ir con el cuerpo más rígido, no notaba tanto el vaivén de las costillas. El problema fue al llegar a la senda del barranco, algo más técnica. Aquí mi fisura empezó a decir: ¿Te acuerdas de mi?¿Y de los angelitos? -. Tuve que apartarme para dejar paso a dos compañeros que iban como balas. Como hubiera disfrutado de esta carrera con mi cuerpo al 100%.

Al paso por el último avituallamiento (22km) solo quedaban 4 kilómetros de pista para desembocar en el pueblo. Por inercia, otra vez, empecé a subir el ritmo hasta llegar a meta. Al final, fui más rápido de lo que había planeado. Lo de hacerla al "tran tran" como les dije a mis padres no es del todo real. Más bien es al revés. Mientras leen estas lineas seguro que se están enfureciendo pero en el fondo sabían lo que iba a pasar. A "animalico de bellota" no me gana nadie.


Fotos de Club BTT Algairen

La mañana finalizó por todo lo alto, como todos los años. Un bocadillo de longaniza nada más finalizar y luego un copioso almuerzo mientras es la entrega de premios. Recalcar también que me gusto mucho que en la bolsa del corredor incluyeron una toalla personalizada. Tenemos camisetas para dar y regalar, que te obsequien con otra prenda es de agradecer.

Mi misión estaba cumplida, era finalista de la "Trail Series Zaragoza". La organización no ha sido la más adecuada, no han actualizado las clasificaciones desde "Trans Montesblancos Trail" y la web no funciona desde hace un mes, además de no dar señales de vida. No tenía ninguna esperanza en que nos dieran la prenda finisher. Y así fue, pero tuvieron el detalle de darnos una cesta con productos de la zona. El año que viene, si se realiza, que no cuenten conmigo.

Ahora si que si, antepondré el reposo al entrenamiento. Quiero curarme lo antes posible para no entorpecer más mi preparación de cara al Maratón de Tarragona. Serán 2 semanas perdidas pero mejor esto, que acarrear molestias continuas. Que acabéis bien el año amigos.

!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 02:14:26
Clasificación general: 33

Participantes: 194

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miércoles, 22 de noviembre de 2017

HARÍA EXTREME LANZAROTE (94 km 3050 D+)

Uno de mis propósitos del año era intentar completar la Spain Ultra Cup, que consiste en finalizar tres ULTRAS a lo largo de la temporada dentro de un calendario especifico. Después de conseguir Penyagolosa y Guara Somontano, solo me faltaba ponerle la guinda al pastel con la Haría Extreme Lanzarote

Me hacía especial ilusión porque nos íbamos a enfrentar a una carrera completamente diferente a cualquier otra. Las que puedes hacer en la península son de una belleza espectacular pero son muy parecidas entre si. En Lanzarote nos íbamos a encontrar con un paisaje nuevo.

Meses antes deje caer la propuesta en el grupo de wathsapp de mi club ANDANDAEH y enseguida cayeron en el cebo 2 pececillos veteranos pero de aleta inquieta: Quique y Carl.

La fecha se iba acercando. Mi entrenamiento de desnivel se había basado en mis participaciones en Guara Somontano y Desafío Mudejar pero ya estaba inmerso en la preparación del Maratón de Tarragona, así que rodaje en las piernas no me faltaba. 

La Haría Extreme no es dura por su desnivel (3050 D+) pero el TRAIL abarca muchas otras cosas. Tenemos la mala costumbre de puntuar a las carreras por si tiene más o menos desnivel. Yo estoy en total desacuerdo. También hay otros factores como la temperatura, el terreno y la velocidad que son igualmente importantes.


Con buena compañía, todo es más fácil

El día de la competición empezó a las 4 de la mañana. Los autobuses partían a las 5 dirección Timanfaya donde nos esperaba una salida de lo más espectacular. Un parque volcánico rodeado de 200 camellos y sin el típico ruido ensordecedor de los altavoces. Aquí solo se escuchaban nervios, suspiros y se siente una inquietante tranquilidad. En este apartado me gustaría añadir que se me hizo muy larga la espera. Estuvimos más de una hora dormitando dentro del autobús hasta que se dio la salida. Ésto se hubiera arreglado retrasando las hora de las guaguas. Sus razones tendrán pero media hora más en la cama me hubiera sentado de lujo.

Nada más empezar, mi compañero Quique, el cual me había estado picando el día anterior, me adelantó subiéndose por el lateral de una loma cual sabandija bajo los gritos de otros corredores: -¡A donde vas, que no hay prisa!-. De esta manera, compartimos los primeros kilómetros. Sabíamos que hasta el 48 era un terreno muy favorable, se podía correr mucho, pero había que ser cautos, lo podíamos pagar más adelante.

¿Ya sabéis lo que realmente pasó no? Me puse a correr como si no hubiera un mañana, ayudado por la espectacularidad del paisaje. Estuvimos atravesando los viñedos tan particulares de esta zona bajo la pasiva presencia de sus campesinos. Descender sobre tierra volcánica es como hacer snowboard. Hacia tiempo que no disfrutaba tanto corriendo.

Y mientras los pensamientos divagaban al atravesar un paisaje lunar, mi ensoñación se truncó de golpe. Un despiste de lo más tonto acabo con mis huesos contra el suelo con tan mala suerte que caí sobre mis costillas. Note como las pilas del frontal se me clavaban. Después de un momento de confusión, me levanté, vi que no me dolía al respirar así que solo quedaba seguir. Toda mi parte derecha del cuerpo estaba magullada y manchada de tierra. Sumemos epicidad a la aventura.

Fueron pasando los kilómetros y en el 37, justo antes de llegar al avituallamiento de Soo, vi una silueta familiar delante de mi. No me lo podía creer, era la gran Mercedes Pila. Esto solo podía significar 2 cosas: O ella había pinchado o a mi se me había ido la olla de tanto correr. La segunda opción tenía todas las papeletas.

Al salir de repostar, mientras subía una pequeña colina, vi como 2 corredores se cruzaban en mi camino. Estaban siguiendo las balizas y habían salido al mismo camino. Lo volvimos a hacer y nos dimos cuenta que estábamos dando vueltas en circulo. En ese momento nos juntamos unos 20 compañeros que nos habíamos perdido. Deducimos que había sido un gracioso que había cambiado las balizas de lugar. Después de unos minutos de descontrol, llamamos a la organización, no lo cogían así que decidimos interpretar el perfil, avanzando por un sendero en altitud. A los minutos volvimos a ver balizas y todo volvió a la normalidad. No me entra en la cabeza que consiguen algunas personas haciendo estas tonterías. A mi, que solo soy un corredor amateur, no me supone mucho problema pero a Mercedes Pila y Marta Escudero les privaron las posibilidades de luchar por la victoria final.


Con la gran Mercedes Pila. Fotos de Averno Trail

Los siguientes 10 kilómetros transcurrieron por el desierto y la playa. El contraste era tan grande que no me lo podía creer. El eslogan del la prueba: "Una carrera de otro mundo" le viene como anillo al dedo. Mi dolor en las costillas iba en aumento. Al llegar a Famara pedí a los sanitarios ayuda y me inyectaron analgésico para tapar el dolor. Además, en este momento empezaba una dura subida, al ir andando no iba a notar tanto las molestias.

Lo que si noté fue el haber corrido tanto anteriormente. Las primeras rampas se me atragantaron muchísimo. Lo habíamos hablado el día anterior. La mejor solución era guardar fuerzas, echar el freno los primeros kilómetros para reservar fuerzas. Pero las palabras se las lleva el viento y el lema de ANDANDAEH es "A fuego hasta vomitar" así que tocaría sufrir durante 1 hora de ascenso. En este lugar me adelantó Mercedes Pila. Era un espectáculo verle ascender. Mientras todos los demás íbamos andando, ella con pasos pequeños pero firmes no dejo de correr en ningún momento hasta que la perdí en el horizonte. Toda una campeona.

Una vez hicimos cumbre tocaba un prolongado descenso hasta llegar a Arrieta (65km) donde se encontraba la bolsa de vida. Después de cambiarme de ropa pedí ayuda a la fisioterapeuta y me puso unas cintas de kinesio sobre las costillas esperando que las molestias remitieran. Comí un poco de pasta y vuelta al ruedo. Mientras la fisio me ponía las cintas, le comentaba que cuando más me dolía era al agacharme. Nada más salir, nos hicieron cruzar por un túnel de apenas un metro de altura. ¡Gracias karma por estar siempre a mi lado!

Un pequeño error de la organización fue que en el dorsal pusieron el perfil del año pasado. Nos dijeron que a la salida nos iban a dar una pegatina con el correcto pero no fue así. A partir de ahora, no coincidiría lo corrido con lo expuesto en el papel. A mi me resulta de mucha ayuda saber cuando es el siguiente avituallamiento sobretodo para racionar el agua. Intenté controlarme pero se me hizo muy largo. Incluso tuve que dar isotónico a un compañero que se había quedado vacío y lo estaba pasando realmente mal. Al final divisamos a lo lejos unas carpas cual oasis en el desierto. ¡Estábamos salvados! Habíamos llegado al Mirador del Río (80km) con su bonita panorámica de la isla de la Graciosa y ya solo quedaba la parte más mítica de la carrera.

Después de una dura bajada que sacó a la luz todas mis carencias descendiendo, había que afrontar la subida a Guinate, una pared vertical formada años atrás por la erupción de un volcán, vamos, lo que viene a ser: ¡Una autentica pasada! La ascensión la tienes que hacer practicamente trepando. Además, coincidió con el atardecer, era imposible imaginar un momento más mágico. ¡Pues no! Al final del trayecto aparecía una cuerda para ayudarte. Una vez que la cogías, se empezaba a oír el sonido de una multitud y al dar la vuelta a una roca te encontrabas de lleno con cientos de aficionados vitoreándote mientras tu intentabas trepar a duras penas por la cuerda. Al llegar al final te hacían tocar una campana al son de aplausos y gritos. ¡Inolvidable!. Me hicieron una foto tocando dicha campana, no me quiero imaginar la cara que debía llevar, una mezcla de emoción y fatiga digna de exposición.


Subida a Guinate. Fotos de Pedro Perez
Después de este momentazo, solo quedaba afrontar la última loma y llegaríamos a Haría. Hubo que ponerse el frontal, el sol ya nos había abandonado. No me importó, estaba pletórico. Llegué a meta en menos de 12 horas y en 37 posición. Tenía la sensación de haber tenido una de mis mejores experiencias en el mundo del Trail Running y días más tarde lo corroboro. Además, al acabar habían montado un espectáculo con música en directo, grupos y DJ ponían el broche final al día. Para un festivalero como yo, la cosa no podía acabar mejor, mezclando mis dos pasiones favoritas.

Hablando con mis compañeros y con Juan, habitual compañero de fatigas este 2017, me decían que era de las carreras donde más habían sufrido. Ahí esta la dificultad de esta Ultra, la gente tiende a pensar que es más fácil, pero nada más lejos de la realidad. Es dura, muy dura, no nos engañemos. 

Acabo el año de la mejor manera, con unas sensaciones increíbles, siendo FINISHER de la Spain Ultra Cup, habiendo vivido una experiencia única en Lanzarote y con ganas de afrontar nuevos retos en 2018. 

Mientras acabo este relato, deciros que esta mañana he acudido al médico y, como me temía, tengo una fisura en la costilla. 75 kilómetros corriendo así, como decimos por estas tierras: -¡Menudo animalico de bellota estoy hecho!-. Ahora no queda otra que guardar reposo. El domingo tengo la "Carrera de Montaña Mularroya" y si la acabo, completaría la Trail Series Zaragoza. Si puedo, la intentaré hacer aunque sea andando y luego ya seré un niño bueno. Las lesiones son parte de este juego pero siempre vienen en el peor momento. 

!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 11:43:19
Puesto: 37
Participantes que acabaron: 234

                                         BANDA SONORA DE LA CARRERA

 RECOMENDACIONES
  • Donde comer: Restaurante Casa de la Playa, en Arrieta. Disfruta de su arroz con bogavante y parrillada de pescada a un precio muy económico.
  • Donde dormir: Apartamentos Lanzarote Paradise, en Costa Teguise. Nos alojamos aquí por su precio (15 euros la noche) y fue todo un acierto. Mucha tranquilidad y dispone de piscina incluida.
  • Que visitar: Los Jameos del Agua. En este lugar fue la entrega de premios y es un paraje espectacular. Eso si, como turista, la entrada son 9 euros.

lunes, 13 de noviembre de 2017

TEST DE RUFFIER


Descripción: Se trata de una prueba muy sencilla que puedes hacer en casa sin ningún problema, solo te hará falta tu teléfono móvil. Es un ejercicio que sirve para medir la adaptación de nuestro corazón al esfuerzo físico, a la capacidad de recuperación cardíaca.

Como se hace: Consiste en realizar sentadillas en un tiempo determinado para después valorar tu estado de salud cardiorespiratorio tomándote el pulso en 3 momentos concretos de la prueba. Estos son los pasos a seguir:

  1. Tomarte el pulso en reposo durante un minuto. Lo ideal es hacerlo recién levantado o después de haber estado descansando 10 minutos en el sofá.
  2. Realizar 30 SENTADILLAS durante 45 segundos. Nada más acabar vuélvete a tomar el pulso durante un minuto.
  3. Descansa un minuto y vuélvete a tomar el pulso durante otro minuto.
  4. Lo siguiente que tienes que hacer es calcular el índice de Ruffier con la siguiente formula matemática
                                     R= (1+2+3) - 200 /10

Una vez calculado el resultado,compara tus datos con la siguiente tabla, ahí podrás observar tu resistencia cardiorespiratoria:
  • De 0 a 4: Forma física óptima. Tienes un corazón atlético.
  • De 4 a 8: Forma física aceptable. Tienes un corazón fuerte.
  • De 8 a 12: Apto para comenzar un plan progresivo de acondicionamiento físico.
  • De 12 a 16: Realizar revisión médica previa a un programa de ejercicio.
  • + de 16: No apto para esfuerzos intensos.


¿COMO TOMAR EL PULSO?

Puedes tomarte el pulso en cualquier zona donde pase una arteria y pueda ser presionada sobre un hueso o músculo pero los dos lugares más habituales son el cuello y la muñeca. La recomendación es el cuello porque la arteria es más grande.

Lo primero que tienes que hacer es colocar el dedo indice y el corazón (Nunca el pulgar porque tiene su propio pulso) sobre el cuello, justo bajo el mentón. Luego, presiónalo ligeramente, sin comprimirlo, hasta que notes los latidos. Si lo haces demasiado fuerte, podrías estimular un mecanismo reflejo que provoca que tu corazón vaya más lento y alterar el resultado final.








lunes, 6 de noviembre de 2017

DÍA DE PATRIOTAS


Título Original: Patriots Day
País: Estados Unidos
Año: 2016
Dirección: Peter Berg 
Guión: Peter Berg,Matt Cook, Joshua Zetumer
Música: Trent Reznor, Atticus Ross
Fotografía: Tobias A. Schliessler 
Reparto: Mark Whalberg, John Goodman, Kevin Bacon, J.K Simmons, Michelle Monaghan 
Duración: 130 min. 


GÉNERO: Drama. Terrorismo. Basada en hechos reales


SINOPSIS: Basada en el atentado de la maratón de Boston que tuvo lugar el 15 de abril de 2013, Día de Patriotas cuenta la historia del sargente de policía Tommy Saunders (Mark Wahlberg), quien investiga los acontecimientos que se saldaron con la muerte de un terrorista y la detención de otro, ofreciendo una exhaustiva narración de la persecución que se llevó a cabo por toda la ciudad para dar caza a los causantes del ataque que dejó tres víctimas mortales y más de 260 heridos. 


LO MEJOR:Te cuenta todo lo ocurrido durante los atentados del Maratón de Londres. La escena de las explosiones es muy realista y como corredor aficionado, te llegará a emocionar. Te puedes sentir identificado ya que nos podría pasar a cualquiera. La película esta formada por varios historias de diferentes personajes, como les ha afectado el suceso y las relaciones cruzadas que se forman. 


LO PEOR: El "tufillo" patriota que se desprende durante todo el metraje. El título ya te deja ver la forma en la que te va a intentar transmitir la historia. Todo rodeado de banderas americanas y exaltación al poder de la nación. La forma de rodar películas así, que parece más un panfleto alardeando de la superioridad del pueblo americano y amenazando con volver a atacarles, no me gusta nada. La parte final con entrevista de los personajes reales sobra por completo. 



RESUMIENDO: Típica película americana hecha por y para los americanos. Su punto fuerte es la explicación desde dentro de los hechos acaecidos en abril de 2013, pero que pierde toda su fuerza al explicarlo de forma tan patriótica. 







lunes, 30 de octubre de 2017

I TRAIL DESAFÍO MUDEJAR (24km 700 D+)

Ya de lleno metido en una nueva temporada, toca  ir apuntándose a todas las carreras posibles para ir cogiendo la forma. Aprovechando que he participado en todas las pruebas que se han hecho hasta ahora de la Trail Series Zaragoza, no tenía excusa, tenía que participar en el "I Trail Desafío Mudejar" que se realizaba en la localidad zaragozana de Torralba de Ribota.

Los que me vais leyendo habitualmente, ya sabéis que cada vez que voy de turno de noches, es ya tradición ir sin dormir a alguna carrera y esta vez no iba a ser menos. El día que no lo haga, sentiré un vacío. La peculiaridad de este fin de semana es que se cambiaba la hora, así que como extra iba a trabajar una hora más. ¿No quieres caldo? ¡Pues toma dos tazas!

A las 7  de la mañana me vinieron a recoger a la puerta del trabajo Quique y Carl, compañeros de ANDANDAEH. Aún pude dormir un poquito durante el camino hasta llegar al pueblo. Una vez aparcamos, empezó el ritual: recogida de dorsales, cambio de ropa, cafecito rápido y charla con los amigos. Mientras estábamos calentando en las inmediaciones de la salida, oí por megafonía mi nombre. - ¿Y eso? -. Me habían nombrado como uno de los favoritos, que llevara en el dorsal el número 3 algo quería decir.

Por supuesto que no era favorito ni me acercaba, me imagino que como en la carrera anterior, "VI Trans Montesblancos Trail", había quedado en quinto lugar debido a un inspirado día, habían decidido ponerme esos galones. Me hizo muchísima, me subió el ego y con ello, la imprudencia. Me coloqué junto a los galgos del pelotón dispuesto a honrar mi nueva condición de aspirante.


¡Codeándome con la jet set! Fotos de Kike Luis
El recorrido era muy sencillo tácticamente, los primeros 12 kilómetros eran en constante subida hasta llegar a la parte más alta del recorrido para después afrontar el descenso de vuelta al pueblo. En el primer tramo por las calles de la localidad me uní al pelotón de favoritos pero a los 3 km, cuando el terreno empezaba a mirar hacia arriba, me di de bruces con la realidad. Mi respiración se entrecortaba y las piernas me decían: - ¡Pero donde vas destalentado! -.

Menudo calentón inicial me di debido al subidón de creerte mejor de lo que eres. A partir de aquí, mis neuronas volvieron a su lugar. Aflojé el ritmo (No porque quisiera, sino porque no podía más). Me tomé la subida con filosofía, sabiendo que al llegar a la cima, luego todo sería descenso. Los que iban delante, poco a poco se distanciaban y por detrás no había nadie.

Una vez coronamos, el terreno de descenso era por pista. No obstante, había que tener cuidado porque había mucha piedra suelta. No me importó, decidí descender a todo lo que dieran las piernas, como pollo sin cabeza. Mi compañero Quique me dijo que si no hacia TOP 10, me volvía a Zaragoza andando, curiosa forma de motivar la suya. El que si sabe de motivación es mi amigo Paul. Si no corre, siempre está animando donde menos te lo esperas. En mitad del descenso me lo encontré subido a una loma gritando como un poseso. Me uní a sus aullidos y aceleré aún más. ¡A fuego hasta reventar!


¡Disfruta, vive, aulla! Fotos de Paul Sanchez
Al fondo vi un corredor. Esta situación siempre es positiva, el querer adelantarle te sirve como aliciente. Le dí caza y después del último avituallamiento (18km) vi al siguiente. Observé que se paraba y apreté el ritmo. No lo hizo por cansancio, era porque no veía ninguna baliza. Nos paramos, retrocedimos en busca de alguna señal pero sin fortuna. Mientras maldecíamos el habernos perdido, vino el compañero de antes y nos dijo que siguiéramos recto. Juntos los 3 emprendimos el camino y al final, ahí estaba ella, una bonita baliza roja que nos volvía a guiar.

Al ver el color rojo, como si de un miura se tratase, volví a acelerar hasta llegar al pueblo. Al final entré en meta en la duodécima posición. No cumplí ni con mi condición de "favorito" ni con las palabras de Quique pero como siempre, muy contento de finalizar otra carrera sin dormir y rodeado de tantos amigos.


¡Aquí ganamos todos! Fotos de Luis Perales
Las carreras en localidades tan pequeñas tienen siempre una aura especial. La gente se vuelca contigo y los corredores somos todos compañeros. Nos sentimos todos vencedores. No serán carreras muy espectaculares por su recorrido pero merece la pena formar parte de ellas por todo lo que se siente. Dar la enhorabuena a la organización, las primeras ediciones siempre son complicadas, para el año que viene alguna baliza más y todo resuelto. Por otro lado, no puedo olvidarme de mis compañeros de Trail Running Zaragoza que subieron a lo más alto del podio tanto en femenino como masculino. Juslibol solo forja campeones.

Esta mañana se redondeó con una comida espectacular. De Torralba de Ribota son unos grandes amigos de mis padres. Cuando me enteré que la carrera se iba a realizar ahí, aún me dieron más ganas de ir. Manolo y Fina son grandísimas personas y así lo demostraron. Me obsequiaron con una comida de bandera. Como curiosidad, mi nutricionista me hizo pesarme antes y después de la carrera. En total perdí 2,2 kilogramos. Después de comer en casa de mis amigos, estoy seguro que esta perdida la recuperé con creces. Llegué al pueblo sin dormir, con unas zapatillas rotas y me fui con zapatillas nuevas, pimientos y tomates del huerto. ¡Viva la hospitalidad! ¡Quien tiene un pueblo, tiene un tesoro!


Reponiendo hidratos en la mejor compañía
!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 01:56:13
Clasificación general: 12

Participantes: 80

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viernes, 27 de octubre de 2017

CIRCUITO OREGÓN



Descripción: Consiste en una tabla de ejercicios y carrera en la que prácticamente no se descansa, ideal para aumentar la potencia, mejorar el tono muscular y potenciar la capacidad anaeróbica de los corredores.  Un entrenamiento ideal para quemar calorías, el cuerpo no tiene tiempo de recuperación, por lo que aceleramos el metabolismo y ayudamos al cuerpo a quemar grasas.

Es un circuito bastante duro, aconsejable especialmente para corredores avanzados. También es bueno hacerlo acompañado para no sentir la necesidad de abandonar.

Como se hace: Se debe realizar en terreno llano y sobre una distancia de 1 kilómetro. Para empezar corremos 100 metros a ritmo fuerte y nada más acabar, sin descansar, se realiza un ejercicio especifico durante 30 segundos. Al acabar el ejercicio se vuelve a correr 100 metros a ritmo fuerte y sin descansar se realiza el siguiente ejercicio y así sucesivamente. 

En total se hacen 9 ejercicios. Después del último hay que volver y correr 1000 metros a ritmo medio para acostumbrar al cuerpo a correr con deuda de oxigeno.

A continuación os pongo la lista de los diferentes ejercicios, lo bueno es mezclar ejercicios de fuerza del tren inferior con ejercicios de técnica de carrera:

  1. 100 metros + SENTADILLAS
  2. 100 metros + SKIPPING
  3. 100 metros + SALIDA DE PIES ALTERNOS (En posición de salida de tacos, alternamos el movimiento de cada pierna, adelante y atrás)
  4. 100 metros + SKIPPING TRASERO
  5. 100 metros + SPLITS (En el sitio, alternar saltos sobre una pierna y otra)
  6. 100 metros + SKIPPING CON PALMADA (Al elevar alternativamente cada pierna damos una palmada bajo el muslo)
  7. 100 metros + SALIDA PIES JUNTOS (En posición de salida de tacos, movemos las piernas a la vez, adelante y atrás)
  8. 100 metros + MULTISALTOS (Realizar pequeños saltos en varias direcciones)
  9. 100 metros + BURPEES
  10. 1000 metros a ritmo medio
Depende del nivel que tengas puedes repetir el circuito hasta 3 veces.

Recuperación: Puedes realizar el circuito completo sin parar y luego descansar 3 minutos entre cada circuito.

Si lo crees oportuno puedes parar a descansar 3 veces durante 30 segundos. La primera después del tercer 100, la segunda después del sexto 100 y por último, después del último 100, justo antes de afrontar el kilómetro final.

Cuando hacerlo: Está recomendado para realizarlo al principio de temporada, durante los 2 primeros meses de entrenamiento. En el caso de estar preparando un maratón, se aconseja realizarlo una vez al mes durante las 3 primeras semanas e ir aumentando el número de circuitos.








miércoles, 18 de octubre de 2017

ULTRA TRAIL GUARA SOMONTANO (103 km 6000 D+)

Después de un verano lleno de excesos a base de festivales y fiestas patronales y con muy pocos kilómetros en las piernas, tocaba empezar la temporada. La mejor manera (o la más temeraria) de romper de lleno con todo, es arrancar a lo grande: Ultra Trail Guara Somontano era la elegida. Iba a pasar de 0 a 103 en 3 meses, como un buen Ferrari.

Desde el 6 de julio, con mi abandono en la Ehunmilak, no había hecho prácticamente nada. Un par de salidas al monte por los Picos de Urbión, Juslibol y poco más. El verano para mi es innegociable. Los corredores profesionales tienen una temporada concreta de carreras pero los amateurs nos pegamos corriendo todo el año. El cuerpo y la cabeza necesitan descanso para volver a recargar pilas. Hay que parar un tiempo para volver a encontrar la motivación.

Mi parón me había sabido a gloria. Es más, me daba mucha pereza volver a calzarme las zapatillas. Siempre me pasa lo mismo pero sabía que en cuanto sonara el primer pistoletazo de salida, todo iba a cambiar. Volvería mi espíritu "runner". No llevaba una preparación previa correcta, tendríamos que tirar del poso que acumulan mis piernas.

Nos presentamos en Alquezar mis compañeros de ANDANDAEH Quique, Vanesa, Natalia y un servidor. Nos esperaban por delante 103 km y 6000 D+ por tierras del Somontano. Una carrera que me hacia especial ilusión ya que mi madre es de esta zona. Aunque rápidamente el fin de semana se empezó a torcer. La noche previa, Vanesa se empezó a sentir mal. Los nervios de su primera 100k más un mal estar general le dejó hecha polvo, sin poder cenar nada y con las fuerzas bajo mínimos. Menos mal que en el restaurante donde cenamos (Restaurante Vino Tinto) le trataron como a una reina a base de manzanilla, crema casera y refresco de aloe vera, todo un descubrimiento ¡Muchas gracias por vuestra hospitalidad!

La mañana amaneció fresquita pero perfecta para la practica del trail running, dicen que en esta carrera siempre hace buen tiempo pese a las fechas y el lugar. Vanesa seguía con mal cuerpo y en ayunas, eso no le impidió que se plantará en la linea de salida. A coraje no le gana nadie. Entre risas y reencuentros se acercaba la hora de empezar. En 3, 2, 1, comienza otra nueva temporada.

Las dos primeras horas serían aún bajo la luz de la luna, una pena ya que este tramo discurría por uno de los parajes más espectaculares de la zona, las pasarelas del Vero. Por suerte, nos acompañaba luna llena y la situación se tornaba mágica. Físicamente me encontraba bien, no quería forzar estos primeros kilómetros, una vez amaneciera imprimiría más ritmo, aún quedaba mucho tiempo.


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El día anterior, una inconsciencia por mi parte, me apunté a una clase dirigida en el gimnasio y me dio un pinchazo en el gemelo izquierdo. La molestia no se me iba y tenía miedo que en la carrera acabará de fastidiarse. Por suerte, aunque notaba algo de dolor, la cosa no iba a más.

El primer momento exigente nos lo encontraríamos en la subida al Mascún (35km). Aquí me encontré con mi amigo Medina, con el que intermitentemente, iba a realizar toda la carrera. Este primer desnivel y su consiguiente descenso me dejaron bastante mermado. Aquí cambie mi plan, pasé de pensar en hacer un buen tiempo a solamente acabar. Es la primera Ultra después del verano y no era necesario forzar. Ya lo daríamos todo en posteriores carreras, cuando la preparación fuera la ideal.

Aquí ya empecé a perder a Medina, que me gritaba en la lejanía que le siguiera pero poco a poco lo dejé de escuchar (Y mira que es raro). Durante los siguientes kilómetros y bajo un calor asfixiante, fueron apareciendo nuevos compañeros de viaje. En estas carreras sueles coincidir mucho tiempo con las mismas caras, te vas adelantando constantemente. En mi caso, avanzaba en las subidas pero era facilmente alcanzado en los descensos. Soy el Moussambani de las bajadas. El día que consiga perder el miedo a caerme, otro gallo cantará.

En el avituallamiento de Otín (55km), ya habíamos pasado los escollos más duros de la carrera. Presumiblemente, llegaba una zona de falso llano ideal para mis características. Lo malo de esta zona de media montaña es que el terreno está lleno de piedras. Por mucho que quieras correr, éstas te lo impiden. Tienes que ir muy atento a donde pisas, cualquier despiste puede acabar contigo de bruces al suelo o con una torcedura de tobillo. En el kilómetro 68, después de reponer fuerzas en las Bellostas, me entró el subidón. Habíamos formado un grupo de 4 personas pero tenía que aprovechar mi momento. Empecé a subir el ritmo. Aunque haga estas locuras, yo vengo del asfalto por lo que zonas llanas son un alivio para mi y tengo que aprovechar para ganar tiempo.


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Me volví a encontrar con Medina, que contrariamente a mi, odia estos tramos. Me dijo que estaba pensando en abandonar. Le animé a que no lo hiciera, ya no quedaba nada para acabar. En el avituallamiento del Mesón de Sevil (88km) nos volvimos a reagrupar y ya realizamos la última parte juntos. Formamos un matrimonio muy liberal, empezamos juntos, luego cada uno tuvo su espacio para festejar por su cuenta pero al final acabamos unidos otra vez.

En el kilómetro 88 se hizo de noche, tocaba volver a sacar el frontal. Los voluntarios nos aseguraron que ahora tocaba afrontar un largo descenso por pista. Se me iluminó la cara de alegría pero duró muy poco. Al poco de empezar a descender, nos desviaron por un cortafuegos, metiéndonos de lleno en una bajada bastante técnica. Si le sumas ésto, a la noche y que mis piernas ya eran como dos patas de madera ya os podéis imaginar el vía crucis que pasé. Yo creo que a los voluntarios aún les deben de pitar los oídos de lo que me acordé de ellos.

Una vez llegado a Radiquero, solo nos quedaban 5 kilómetros. Las fuerzas estaban justas, pero si vas con Medina, las risas no faltan. Los propios voluntarios nos dijeron que eramos los corredores más graciosos. Y así, mezclando carcajadas y dolores, cruzamos la meta fundidos en un abrazo. Como todos sabéis, llegar a meta en un Ultra es una satisfacción enorme pero si la haces acompañado, podemos decir que es casi insuperable.


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En un pronostico antes de empezar, dije que iba a tardar 19 horas y así me planifiqué las comidas pero al final hice un inesperado 16:23. Como venía del verano sin entrenar, había sido muy conservador. Al final, el que tuvo, retuvo. Este resultado me da mucha confianza para afrontar la Haria Extreme Lanzarote a la que llegaré en mejor estado de forma.

Mi alegría fue grande a la hora de acabar la carrera pero aún lo fue más cuando me dijeron que Vanesa seguía en la batalla. Menuda luchadora está hecha, a pesar de todas las adversidades, consiguió acabar su primera Ultra. ¡ENHORABUENA! Has dejado claro que no hay reto que se te resista.

A partir de ahora, ya podemos decir que doy por empezada la temporada. Tocará mirar todos los meses el calendario y hacer hueco a nuevas carreras y retos. El primero de ellos será acabar la Spain Ultra Cup y empezar el 2018 con el Maratón de Tarragona donde intentaré mejorar mi marca personal. ¡HE VUELTO!

!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 16:23:29
Puesto: 61
Participantes: 201

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RECOMENDACIONES:
  • Donde dormir: Debido a la dificultad que tuvimos para dormir en Alquezar, decidimos buscar un pueblo cercano. Al final nos alojamos en el Albergue Crux, en Adahuesca. Fue todo un acierto porque nos trataron de maravilla. Para repetir











martes, 11 de julio de 2017

EHUNMILAK (168 km 11000 D+)

Todo empezó a principios de este año. Unos cuantos amigos nos habíamos apuntado al "Ultra Trail Mont Blanc" (171 km 10000 D+)  pero la mala fortuna nos acompañó, no salimos elegidos en el sorteo. La planificación del año se había desquebrajado así que había que volver a darle forma. La manera más sencilla era tirar de refranero español: un clavo saca otro clavo. Así que acabamos inscribiéndonos al "Ultra Trail Ehunmilak" (168 km 11000 D+).

Como ya podéis imaginar, una carrera de estas características lleva una preparación brutal. Por mi parte, en el tema de los entrenamientos estaba muy satisfecho, metiendo muchas horas y tiradas largas, aunque bien es cierto que había podido hacer más desnivel. El tema que me preocupaba eran mis problemas de estomago. De ahí que recurriera a una nutricionista y los resultados estaban siendo espectaculares.

Por todas estas razones, llegaba a la carrera lleno de confianza y con la sensación de haber echo los deberes. ¿Miedo? Si, mucho. ¿Respeto? Todo el del mundo pero con la sensación de que estaba preparado para afrontar y completar esta hazaña.

La carrera tiene su principio y final en la localidad guipuzcoana de Beasáin. Llegué el viernes por la mañana y ya se respiraba en sus calles ambiente festivo. Todo muy bien organizado, desde la señalización para llegar al aparcamiento habilitado para los participantes, la zona de recogida de dorsales y la abundante comida pre-carrera. ¡Esto pinta muy bien!

En la meta nos plantamos Gorka, compañero de ANDANDAEH, Paul, Pinilla, Jotse, Victor y Medina de Trail Running Zaragoza, Patxi de Corredores del Ebro y un servidor. La temperatura era muy alta pero nos esperaban predicciones de alerta amarilla en lluvias. En tantas horas de carrera teníamos que estar mentalizados para enfrentarnos a cualquier situación.


Instantes antes de la salida

La salida que se llevaba a cabo a las 18:00 fue rapidísima. Parecía que era una 10k. Toda la gente salió muy fuerte y yo seguí la estela de Victor, Jotse y Medina que corrían en la modalidad de equipos. Los primeros kilómetros en continua subida los hicimos corriendo hasta entrar ya en el sendero que nos dirigía hacia el monte. Aquí la gente empezó a andar y menos mal. El primer sofocón y el calor provocaba que estuviera sudando la gota gorda. Imprescindible la hidratación en esta zona.

Poco a poco y sin quererlo me fui distanciando de mis compañeros. Mis piernas funcionaban a la perfección y no iba a ser yo el que les dijera que pararan. Mientras duraron las horas de sol todo fue perfecto. Los avituallamientos estaban ubicados cada 10 kilómetros aproximadamente. En el tercero de ellos (Gorlako Gaina) se nos echó la noche encima. Tocaba ponerse el frontal, nos quedaban por delante 8 horas de oscuridad y la lluvia aún por aparecer.

En cuanto la noche se cerró y nos adentramos en los bosques la niebla hizo acto de presencia. Con la humedad que provocaba, hacia casi imposible la visibilidad. La luz del foco aún lo dificultaba más. No se veía más allá de 2 metros. Era muy difícil correr, tenías que estar muy atento al suelo para no tropezar pero a la vez mirar al frente en busca de las balizas, cualquier despiste podía provocar la caída o perderte. Para rematar la situación, ahí estaba ella, apareciendo cuando menos lo deseas: la lluvia. Me enfundé el chubasquero y a seguir con la odisea.

Fue una noche realmente bizarra. Constantemente me preguntaba si de verdad la gente ajena a estas carreras (Pensaba en familiares y amigos) es capaz de imaginarse por lo que pasamos. Yo creo que no. Ni explicándolo con el más mínimo detalle, es imposible hacerse una idea.

El momento más surrealista que viví fue bien adentrada la noche. Llevaba ya muchas horas en solitario cuando escuche un ruido, me giré y en la lejanía me estaban observando 2 ojos amarillos fijamente. Al momento otro ruido y.....por los menos 12 ojos me acechaban, únicamente se veía eso. Lo primero que pensé fue ¡LOBOS! ¡Voy a morir! y salí corriendo ladera abajo. Al minuto me topé con una valla y al otro lado había vacas durmiendo. Iluso de mi. Esto es el resultado de falta de sueño, soledad y mucha imaginación.

Lo que si quiero resaltar es la generosidad del pueblo vasco. Aquí hay una afición por el trail-running incomparable con el resto de comunidades. En mitad de la noche y bajo la lluvia te podías encontrar aficionados en cualquier lado. Desde familias a la puerta de su caserío ofreciéndote refrescos y flan casero hasta cuadrillas de amigos en una borda amenizando tu esfuerzo con música revitalizadora.

Una de las partes más complicadas de la carrera es la bajada a Azpeitia. Se lleva a cabo por una vieja calzada romana. La lluvia, el barro que se había formado y las resbaladizas rocas hacían muy difícil la progresión. Por momentos me sentía Pepe Viyuela, estaba más en el suelo que de pie. Muestra de ello, mis manos que llegaron al avituallamiento completamente marrones. Eso si, mis caídas fueron más cómicas que peligrosas. No tuvo esa suerte mi compañero Paul, que se hizo un esguince de tobillo y tuvo que retirarse. ¡Ánimo amigo! Ya tienes un nuevo reto para 2018.

A la salida de Azpeitia hay una subida importante. Lo ideal es alimentarse bien porque se hace larga la subida. Recuerda ir comiendo cada media hora y beber cada 15 minutos aunque no tengas sed, así aguantarás mucho mejor. Aunque sea de noche y no te apetezca tanto, no descuides este apartado, es fundamental.

En Tolosa (77 km) estaba la bolsa de vida. La bajada a esta localidad no es tan técnica. Lo que si tienes que saber es que una vez entras en el pueblo, tienes que cruzarlo completamente. Tendrás que hacer 2 kilómetros por sus calles. Te aviso para que no desesperes.

Llegué después de pasadas 13 horas. Había planificado una hora menos pero las condiciones nocturnas me habían retrasado. Lo primero que hice fue ir directo a la ducha. Necesitaba cambiarme de ropa y cambiar el chip. El Tricas que había entrado en Tolosa era muy negativo. La noche me había consumido y hacia falta un Tricas nuevo. Los pies me los noté muy arrugados debido a llevarlos tantas horas mojados pero no le dí más importancia. Me puse camiseta y calcetines nuevos, comí algo de pasta y seguí mi camino.

Oí a unos corredores decir que el siguiente tramo era muy sencillo. Para llevarles la contraria, a mi se me hizo muy duro, no por lo técnico sino por el sueño. Se ve que después de comer me entró la "modorra" como decimos en Aragón. Me iba durmiendo mientras andaba. Quería parar pero estaba lloviendo y no había ningún sitio donde resguardarme. Tiré de geles y barritas energéticas pero ni con esas. Yo creo que el punto de inflexión fue cuando en un momento dado, al fondo vi a mi tía Bego sentada en un muro. Pestañee y era una rama...que se parecía a ella. ¿Me podéis explicar como una rama se puede parecer a alguien? Yo tampoco lo se. Este suceso me hizo despertar de golpe.

Antes de llegar a Amezketa (98km) empecé a notar dolor en la planta del pie. Creí que serían ampollas así que seguí pero el dolor iba a más. Paré para descalzarme. Al ver el pie me asuste mucho. En mitad de la planta tenía una raja de unos 5 centímetros y varias pequeñas alrededor. No me había pasado nunca. Decidí ir andando hasta el siguiente avituallamiento con la idea de abandonar.

En Amezketa me estaban esperando unos amigos que nos habían venido a seguir durante toda la carrera. Entre ellos estaba Hector, gran experto en estas batallas, y me dijo que esas heridas eran normales, provocadas por la humedad y que ni se me ocurriera abandonar.


Con Hector, en Amezketa

Fui a la Cruz Roja y me dijeron que se me había cocido el pie por llevarlo tantas horas mojados. Afortunadamente la herida aún no era muy profunda. Me pusieron betadine, dejaron que se me secará el pie, luego vaselina y calcetín seco. No me quedaba más remedio que continuar pero mi mentalidad ganadora había cambiado completamente. Lo que me vino muy bien es que justo en ese momento llegaron mis compañeros Medina, Jotse y Alfonso. Estaban bastante tocados también pero por lo menos tenía amigos con los que afrontar el siguiente tramo.

Tramo que no es otro que la subida al Txindokiko, 1170 desnivel positivo en 7 kilómetros. El ritmo que llevabamos no era muy rápido debido a nuestras dolencias así que Victor, que estaba muy fuerte, decidió tirar para adelante. En ese momento nos quedamos 3, aunque realmente no sumábamos ni 1. Nuestros pasos eran cansinos, con la mirada agachada parecíamos pecadores buscando la penitencia. 

Realmente no se hacia cima, una vez que llegabas a las inmediaciones, empezabas a bordear la montaña. A esas alturas el viento era fortísimo, me costaba mantener el equilibrio. Me puse la chaqueta y empecé a incrementar el ritmo, pensando en ir lo más rápido posible para que se acabara cuanto antes el sufrimiento. Sin querer, dejé a mis compañeros atrás y me junte con Natxo, otro corredor que tenía los mismos problemas en los pies que yo. 

Una vez que coronamos, incomprensiblemente nos quedaba lo más duro. En la bajada sufríamos mucho. No podíamos pisar debido al dolor. Es super frustrante ver que vas más lento en las bajadas que en las subidas. Mientras descendíamos, como si de un oasis se tratara, vimos una caseta de la Cruz Roja. Paramos para que nos revisarán los neumáticos. Casualidad, estaba el mismo sanitario que me curó en Amezketa. Habían empeorado las heridas, me las volvió a limpiar y esta vez me las cubrió con vendas y gasas para mejorar la amortiguación. Pero ya me avisó que no tenía buena pinta y aún me quedaban muchos kilómetros. 

Así llegamos al avituallamiento de Lizarrusti (118 km) cruzando antes un sendero que me pareció la parte más bonita de la carrera. Parece que mi mente quería quedarse con un último bonito recuerdo. Al llegar a la localidad, tanto Natxo como un servidor decidimos tirar la toalla. Los voluntarios nos cortaron la pulsera con el chip y en ese mismo momento finalizó nuestra participación en este CARRERÓN. 

Mi primer abandono. Fue una decisión muy difícil de tomar. Aguante 20 kilómetros más después de la primera cura esperando un milagro que no llegó. Me quedaban 60 aún por delante y los hubiera tenido que hacer andando y poniendo en peligro mis pies. Daban lluvias para las siguientes horas y seguir podía parecer una temeridad. 

En ese momento me pareció una buena idea. 2 días después, empiezas a darle vueltas a la cabeza. ¿Y si hubiera seguido hasta Etxegarate donde estaba la bolsa de vida, descansar y hacer tiempo a que se curaran los pies? ¿Y si hubiera seguido andando, tenía tiempo suficiente aunque me hubiese costado 15 horas? Me frustra no poder ser FINISHER. Una carrera que la llevas preparando todo el año. Es el gran reto sobre el que gira toda la temporada. Llega el día y estás pletórico, vas como un tiro. Las piernas y el pecho funcionan perfectamente. La cabeza aguanta bien y el estomago, mi máximo rival, no ha dado problema alguno en 24 horas y que te tengas que retirar por algo ajeno, que no puedes controlar, JODE y mucho.


Con Gorka, dándole fuerzas en Mutiloa ¡Ya no te queda nada!

Seguramente, cuando pasen los días, vea la parte positiva y me quede con la experiencia vivida. Aprender de todo para así afrontar con más garantías la edición de 2018. No quiero acabar sin antes dar las gracias a todo aquel que me ha apoyado, he recibido muchas muestras de cariño. ¡GRACIAS!

Con respecto a la organización. Decir que ha sido impecable. Sin lugar a dudas, la mejor que me he encontrado. Es una carrera espectacular llevada a cabo por un sinfín de voluntarios, sanitarios de la Cruz Roja, aficionados con los que solo me puedo quitar el sombrero. A los que hay que sumar los amigos de Zaragoza que vinieron a seguirnos en carrera y se pegaron un palizón para animarnos durante tantas horas, lo vuestro también tiene mucho merito.

Y felicitar a todos los que consiguieron acabar la carrera en especial a mi compañero Gorka, todo un ejemplo de superación. Luchó hasta la extenuación para conseguir su objetivo, todo un ejemplo a seguir. A los que no pudimos finalizar, nos vemos el año que viene. Hemos perdido la batalla, pero no la guerra.


!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 24:08:21
Kilómetro del abandono: 118

Participantes: 384
Finisher: 214

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