miércoles, 14 de junio de 2017

XI Montes de Vitoria ( 62 km 2848 D+)

No se que tienen los parajes del País Vasco que enganchan. La frondosidad y espectacularidad de sus bosques, hacen que las carreras que se celebran ahí tengan un aura especial. Por esa misma razón, cuando me tentaron para apuntarme a los "Montes de Vitoria", no lo dudé ni un momento.

Es una carrera de 62 kilómetros que recorren 13 montes cercanos a la capital vitoriana. No son cima muy altas (El mayor es el Kapildui con 1176 metros) pero al ser tan seguidos entre si, hacen de ella una prueba muy exigente, con 5816 metros de desnivel acumulado.

Nos apuntamos a esta aventura 4 compañeros de ANDANDAEH: Quique, el instigador de todo esto, Marcos, Oscar y un servidor. Tengo que recalcar que las inscripciones vuelan el mismo día de su apertura. Yo tuve suerte, estaba en la lista de espera pero al final conseguí dorsal. Si quieres participar en la siguiente edición, acuérdate de estar muy atento a las fechas de inscripción.

La carrera empieza en la localidad de Jauregi a las 6 de la mañana. Para llegar allí, la organización pone unos autobuses gratuitos desde el aparcamiento de Mendizorroza que salen 40 minutos antes. Lo peor que llevo en estas carreras es el día previo. Las buenas pautas serían cenar a las 8 de la tarde y echarte a dormir relativamente pronto pero la realidad es diferente. Al fin y al cabo, estas pasando un fin de semana fuera de casa con tus amigos. Esto provoca terraceo con cervezas, cena tardía y pesada, preparación rápida de la mochila y acostarte a media noche. Conclusión: 4 horas de sueño y mal dormidas.


Los Azulillos antes de empezar

El día amanecía con una temperatura inmejorable pero presagiando un futuro próximo  muy caluroso. Aprovechemos las horas de tregua. La salida es nocturna pero con la luna llena que nos acompaña, no es necesario usar el frontal. Es curiosa la gran diferencia con la "Trans Montesblancos Trail", carrera que participé apenas hace 6 días y ésta. El fin de semana anterior estuvo marcado por tormentas e intensas precipitaciones y hoy nos íbamos a derretir de calor. La carrera anterior, a los 500 metros ya me encontraba solo, en Vitoria, hasta el kilómetro 10 íbamos en estricta fila india. Cada carrera es un mundo, ahí está el encanto de este deporte.

Mirando clasificaciones de otros años, me había planteado hacer 9 horas. Junto a mi nutricionista habíamos planeado unas pautas alimenticias para intentar evitar los problemas intestinales de anteriores carreras. Durante una semana he estado tomando "arkoprobiotics", un medicamento para regular el funcionamiento estomacal. He llevado a cabo una dieta especifica los 2 días anteriores y durante la carrera llevaba un planning de ingesta de hidratos de carbono. Antes, en los avituallamientos me ponía ciego y entre horas no comía nada. Ahora la táctica era comer algo cada media hora durante toda la carrera. ¿Funcionará? En breves lo descubriremos.

Nada más empezar, nos encontramos con un acompañante al que detesto bastante: el barro. Había estado lloviendo los días anteriores y gran parte del recorrido estaba impracticable. Tenías que tener mucho cuidado en cada paso, en cualquier momento te podías ir al suelo. Con lo patoso que soy yo, con mis 2 caídas me doy un aprobado.


Fotos de Victor Luis de Pedro

Poco a poco el firme iba mejorando y mi seguridad aumentando. Me sentía muy bien de piernas y las pautas de alimentación estaban funcionando. Para este tipo de carreras me he comprado una mochila "Grivel 5l mountain running light" que ha sido todo un acierto. Es super cómoda, se amolda perfectamente al cuerpo. Parece que no llevas nada y además tiene un precio bastante ajustado. Mi nutricionista me recomendó llevar dos bidones, uno con agua y otro con isotónico e ir bebiendo pequeños tragos cada 10/15 minutos (A parte de las pastillas de sales). Esta parte la descuidaba mucho anteriormente. La verdad es que he notado una mejoría notable.

A las 4 horas de carrera me tomé un gel. Aquí volvieron a reaparecer mis problemas de estomago. Durante una hora lo pasé bastante mal, teniendo que parar 2 veces para adoptar la postura del "caganer" entre la vegetación. Lo achaqué al gel, seguiremos investigando a que se debe. En cuanto lo solucione, por fin podré disfrutar del trailrunning al 100%.

En el primer avituallamiento llevaba casi una hora de adelanto con la previsión y un voluntario me dijo que iba en el puesto 61. I CAN'T BELIEVE IT! Menuda alegría. En esta carrera, los primeros 150 clasificados consiguen plaza fija en la "Hiru Haundiak" de 2018. Prueba mítica del País Vasco en la cual, es muy díficil entrar. Estudiando otros años, según mi previsión era imposible entrar en esos primeros puestos pero después de la gran noticia, mi confianza estaba por las nubes. Ni el gel más fuerte del mercado me hubiera dado más energía.

Así fueron pasando los kilómetros, luchando contra el astro rey pero con la motivación como escudo para superar las adversidades. La segunda parte de la carrera la vegetación cambia. Los montes no son tan frondosos, eso sumado al calor, hace que las ascensiones se endurezcan. Especial mención a la subida a Arrieta, se me hizo eterna. No obstante, el salir más conservador al principio estaba provocando que fuera adelantando a bastantes corredores, exhaustos por el esfuerzo inicial.

Miraba el reloj y al ver los buenos parciales que llevaba, aún apretaba más. En el kilómetro 56 estaba el último avituallamiento. Hasta el final solo quedaba descender. El último tramo lo hice como si no hubiera un mañana. Cuanto antes llegara, menos calor iba a pasar y así hasta cruzar la meta. La speaker me dijo que había llegado en el puesto 34. Yo creo que me vio tan emocionado que me entrevistó y todo. ¡A saber que le diría, ni me acuerdo!

Estoy en un estado de forma increible. Me da mucha confianza para afrontar el gran reto del año: "Ehunmilak 168 km 11000 D+". Estoy literalmente cagado pero los últimos resultados conseguidos me generan más tranquilidad. Ahora empieza también mi temporada de festivales y fiestas patronales. Espero que no me perjudiquen mucho. Al fin y al cabo, es otro tipo de Ultra. Entrenamiento cruzado lo llamo yo.

Dar la enhorabuena a todos mis compañeros de ANDANDAEH que acabaron también mejorando sus pronósticos. Felicitar también a Jesús, lo conocí en "Penyagolosa Trail" y por lo que parece, va a ser un compañero habitual en estas locuras. Y alabar también a todos aquellos valientes que dieron la cara (y la nuca) y lucharon contra el tremendo calor.

Los Montes de Vitoria es una carrera que me ha encantado. Sin duda volveré. El País Vasco tiene una magia especial y cada vez que voy, los reafirmo. Se lo recomiendo a todo el mundo. Si te apasiona el trailrunning, ya sabes donde hacer tu próxima carrera.


!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 07:19:08
Clasificación general: 34

Participantes: 945

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martes, 6 de junio de 2017

Trans Montesblancos Trail (32 km 1200 D+)

Se acerca el verano y con ello, el aumento de las carreras de montaña en el calendario. Este fin de semana tan solo en Aragón y alrededores teníamos 4 opciones diferentes a elegir:


Esto quiere decir que el "trail running" esta en auge pero realmente la oferta es mayor que la demanda. No hay gente suficiente para abarcar todo, lo demuestra la baja participación en ellas e incluso la suspensión de la modalidad larga de la "Pataliebre".

Por mi parte, estaba en un gran dilema, querría hacer las 4 pero tenía que elegir. El problema es que tenía que trabajar a las 3 de la tarde en Zaragoza. Hice todas las probabilidades matemáticas posibles juntando las variables de la previsión de mi tiempo en las carreras y la ruta más rápida para llegar a mi destino según Google Maps. Al final, aunque era mi última opción porque ya la he corrido 2 veces, me inscribí en la TMT debido a su cercanía. Como anécdota, decir que solo me sobraron 2 minutos para llegar a tiempo al trabajo.


Fotos de Chema Biela
Meteorológicamente, el día anterior estuvo lloviendo todo el tiempo. Por más que miraras diferentes web, la previsión para la hora de la carrera era la misma: TORMENTA y el icono del rayo predominaba entre todos los demás. A la mañana siguiente, la típica frase: - ¡El chico del tiempo siempre falla! - hubo que cambiarla por: - ¡Joder, para una vez que acierta y tiene que ser hoy!. Solo el trayecto de 10 minutos entre mi casa y el lugar donde había quedado con los "Beers Runners" para ir al pueblo, hizo que me calara de arriba a abajo. Así nos vamos poniendo en ambiente.

El recorrido son 32 kilómetros sin ninguna subida demasiado pronunciada pero es un continuo cresteo que no te deja relajarte en ningún momento. En otras ediciones, el principal enemigo era el calor. Se hacía a las 4 de la tarde. Este año empezaba a las 8:30, además, el sol se quedó en la cama toda la mañana. Con la lluvia el panorama cambiaba por completo así que se podía decir que estaba ante una carrera nueva.

Llegó la hora de empezar. Los participantes nos resistíamos a acercarnos a la linea de salida, esperando que si nos hacíamos los remolones, la cuenta atrás no comenzaría. Evidentemente, eso no ocurrió y en mitad del diluvio salimos 70 valientes en busca del valle encantado. La baja participación hizo que me colocara en los puestos delanteros. Rápidamente se formaron grandes huecos entre unos y otros. Hoy no era día de ver muchos pelotones.


Fotos de Alberto Telmo
Al paso por la ermita, el gran Hector Franco me comunicó que iba noveno. No se si sería porque el nivel no era muy alto o si habría salido demasiado rápido. A lo lejos se veía a los 2 corredores que me predecían. Aunque la distancia era larga, me lo puse como objetivo. Nunca me había visto en una situación así, verme tan arriba en la clasificación, así que tenía que poner toda la carne en el asador. Lo peor que podía pasar era quedar como siempre.

Fueron pasando los minutos y enlacé con el octavo, seguidamente alcancé al séptimo. Aquí se acabó mis "mini objetivos". En el horizonte solo se divisaba el vacío y un cielo muy negro pero sin rastro de corredores. Ahora tocaba defender mi posición.

En ese momento empezó la parte más dura de la carrera, un largo tramo de barrancos. La lluvia y el barro acumulado la convertían en una zona muy peligrosa. Si a eso le añadimos mi nula capacidad en zonas técnicas, hizo que a las primeras de cambio, mis huesos acabaran de bruces contra el suelo. No hay mejor manera de romper el hielo, a partir de ahí, más precaución amigo conductor. Lo malo es que Lorenzo Mirallas me adelantó, que se movía en los barrancos como pez en el agua. Yo en cambio, estaba más fuerte en las subidas y falsos llanos. Eso provocó que nos fuéramos haciendo la goma durante muchos kilómetros. Sin quererlo, encontré un gran compañero.

Y entre duna y duna, acabamos viendo un oasis. A lo lejos divisamos un corredor. ¡No nos lo podíamos creer!. Encontramos un nuevo estimulo. Acabada la larga zona de barrancos, ésta dio paso a un tramo muy rápido de pista. Unidas estas dos variantes, provocó que pusiera el modo "velocidad de crucero". Apenas quedarían 8 kilómetros y era hora de echar el resto.

Sobrepasé al corredor. ¡Ya era sexto! y lo mejor de todo es que el siguiente estaba a "tiro de piedra". Me sabe mal decirlo, pero vi que se paraba por problemas musculares. Eso me dio alas. Le adelanté, no sin antes, preocuparme por él y desearle suerte. Solo quedaban 4 kilómetros y quien sabe, igual otro compañero pinchaba también y podía colarme entre los 3 primeros.

No sonó la flauta, llegué a meta en poco más de 3 horas y con un 5º puesto bajo el brazo. No me lo puedo creer. Ni en los mejores sueños me podía esperar acabar en una posición así. Soy consciente de que el nivel no era alto. Es posible que las condiciones meteorológicas hicieran que más de uno se quedaran en su casa y que había muchas carreras a la vez pero eso no debe quitarle merito a lo conseguido. Estoy más feliz que una perdiz y eso no me lo arrebata nadie.


Fotos de Tere
Este año me estoy tomando los entrenamientos más en serio. El aumento de kilómetros es considerable con respecto a otros años y eso en el resultado final se nota. Además, debido al respeto y miedo que tengo a mi participación en la "Ehunmilak", desde hace 2 meses estoy con una nutricionista. Era consciente de que es un apartado importante de todo deportista pero mis hábitos eran muy malos. Comía muy pocas veces al día y me permitía demasiada comida basura con la excusa de: - Que más da si lo voy a quemar -.

En estos dos meses he notado un cambio físico considerable pero lo que no me imaginaba es que se iba a notar tanto en la mejora de resultados deportivos o quizás solo sea coincidencia. Al final va a resultar que es cierto eso de que la alimentación es el 50% de la preparación. No obstante, los verdaderos resultados los empezaré a notar este sábado en "Los Montes de Vitoria".

No quería acabar sin antes dar la enhorabuena a la organización y voluntarios de la TMT. En condiciones tan desfavorables es aún más admirable sacar un evento adelante y de forma tan impecable.  Habéis estado de 10 como siempre, compañeros.

!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 03:05:33
Clasificación general: 5

Participantes: 66

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